Me saqué el Open Water en Bali en marzo de 2024, en Amed, y llegué al curso con bastante más miedo que ganas. Había hecho un bautismo de buceo en Filipinas y, aunque lo que vi me gustó, salí del agua con la sensación de no controlar nada.
Así que si estás dudando porque te agobia la idea de quedarte sin aire o de que te entre agua en la máscara, este post es para ti. Te cuento cómo fue el curso día a día, cuánto pagamos, qué ejercicios me costaron y por qué creo que tener miedo es precisamente un buen motivo para apuntarte.
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Por qué me apunté al curso si el bautismo me había agobiado
Mi primera vez con una botella fue un bautismo de buceo en Camiguin, en Filipinas. Lo que vimos ahí abajo me gustó. La experiencia en sí, no tanto.
Me pasé buena parte de la inmersión dándole vueltas a lo mismo: si quiero salir, no sé cómo hacerlo; si me entra agua en la máscara, no sé qué hacer. Esa sensación de no saber reaccionar me quitó parte del disfrute, y salí del agua sin que me apeteciera mucho volver a hacerlo.
Dicho esto, fue justo eso lo que me llevó a apuntarme al Open Water. Lo vi como una herramienta: el curso te enseña a reaccionar en muchas de esas situaciones que a mí me daban miedo. No me apunté porque el buceo me hubiera enamorado, me apunté porque quería saber qué hacer si algo de eso pasaba, y no perderme el mundo submarino que acababa de descubrir.
Dónde me saqué el Open Water en Bali: Kura Kura Divers Lodge, en Amed
Lo hicimos con Kura Kura Divers Lodge, un centro de buceo cinco estrellas con alojamiento propio en Amed. La certificación es PADI.
Reservamos escribiéndoles directamente por email, un par de semanas antes de ir. El pack que cogimos incluía:
- La teoría, que se hace por la app de PADI.
- Las 5 inmersiones del curso: una en piscina y cuatro en el mar.
- Una inmersión recreativa de regalo al terminar.
- Alojamiento con desayuno.
Pagamos 534,58€ en total para dos personas, con curso y alojamiento incluidos, en marzo de 2024. Fueron 4 noches.
El alojamiento estaba muy bien y la zona me gustó mucho, con vistas al volcán Agung y un restaurante español muy cerca con muchas opciones sin gluten en el que cenamos tortilla de patata un par de días. El pack con curso lo cerramos por email, pero si solo buscas dónde dormir en Amed puedes ver disponibilidad y precios de Kura Kura Divers Lodge en Booking.
Para llegar, nosotros fuimos desde Ubud en Grab.

La teoría: una semana a ratitos con la app de PADI
La teoría la hicimos con la app de PADI, antes de llegar a Amed. Nos llevó más o menos una semana, a ratitos, y los días previos estuvimos bastante metidos en ella. Al final hay un examen con preguntas de todo lo que has ido viendo.
Y aquí te soy sincera: fue leyendo la teoría cuando me empezó a entrar el miedito. Cuando vi que había que practicar qué hacer si te quedas sin aire, o quitarte la máscara y volver a ponértela debajo del agua, me puse bastante nerviosa.
🔔 Consejo: llega con la teoría terminada. Así, los días del curso solo tienes que pensar en el agua.
Cómo es el curso Open Water día a día
El curso nos ocupó tres días: una sesión en piscina, cuatro inmersiones en el mar y la inmersión de regalo al final. Así se repartió:
| Día | Qué hicimos |
|---|---|
| Día 1 | Mañana: sesión en piscina. Tarde: primera inmersión en el mar |
| Día 2 | Dos inmersiones en el mar |
| Día 3 | Mañana: cuarta inmersión en el mar. Tarde: inmersión recreativa de regalo |
La sesión de piscina
Es lo que PADI llama confined water session y es donde aprendes lo básico antes de ir al mar. Probamos el equipo, vimos cómo funcionan los pesos y cómo hinchar el chaleco, practicamos un poco de flotabilidad y repasamos las señales para comunicarnos debajo del agua.
También es donde tocan los ejercicios que a mí me daban miedo: quitarte la máscara debajo del agua y soltar el regulador y recuperarlo. El regulador es la pieza por la que respiras. De cómo me fue te hablo en la siguiente sección.
Las cuatro inmersiones en el mar
Después de la piscina vienen cuatro buceos en el mar. Lo máximo que bajamos fueron 18 metros, que es el límite de profundidad de la certificación Open Water. Estas fueron increíbles, llenas de vida, de peces, corales de colores… Una pasada.
La inmersión de regalo
La última tarde nos regalaron una inmersión recreativa, ya sin ejercicios. La idea era aplicar todo lo aprendido y, simplemente, disfrutar de la zona.

Los ejercicios que me daban miedo y cómo fueron de verdad
Voy a lo que seguramente te preocupa si has llegado hasta aquí.
No me salieron a la primera. En la piscina, cada vez que tocaba quitarme la máscara o soltar el regulador, me salía el reflejo de subir a la superficie. Tuve que repetirlos varias veces hasta que conseguí hacerlos bien.
Lo que aprendí repitiendo es que no va de ser valiente. Es cuestión de concentración y de no respirar por la nariz. Cuando te centras en respirar solo por la boca, el ejercicio deja de ser un drama y pasa a ser una cosa más que sabes hacer.
Y eso es justo lo que yo echaba en falta en el bautismo. Allí me agobiaba pensar qué pasaría si me entraba agua en la máscara. Después del curso ya no es una duda, porque lo has hecho varias veces y sabes cómo se resuelve.

Dónde buceamos: los puntos de inmersión en Amed y Tulamben
En total fueron cinco inmersiones en el mar, en cuatro puntos distintos:
- Jemeluk: dos inmersiones del curso.
- Amed Miwali: una inmersión del curso.
- USAT Liberty: una inmersión del curso. Es un pecio, un carguero estadounidense de la Segunda Guerra Mundial hundido frente a Tulamben.
- Coral Garden, en Amed: la inmersión de regalo.
En cuanto a vida marina y colores, fue una pasada. Vimos muchísimos peces de colores, peces payaso (los nemos de toda la vida), corales y un montón de peces león. Para ser mis primeras inmersiones de verdad, no podía pedir mucho más. En la última inmersión alquilamos entre todos los que hacíamos el curso una GoPro para llevarnos un cachito de esas aguas de recuerdo.
¿Merece la pena sacarse el Open Water si te da miedo bucear?
Para mí, sí. Y te lo dice alguien que llegó a Amed con miedo.
Lo que me agobió en el bautismo fue no saber qué hacer si algo iba mal. El curso es exactamente eso: te pone en esas situaciones en una piscina, te hace repetirlas y sales sabiendo reaccionar. Si tu miedo se parece al mío, el Open Water no es el problema, es la solución.
Al año siguiente estuve buceando en Okinawa, después en varios puntos de la Costa Brava y en Barcelona, y en septiembre de 2026 me saqué el Advanced Open Water. Tengo planes de seguir buceando y conocer los fondos de Maldivas, el Mar Rojo y muchos sitios más.
Me encanta y me da mucha paz. Y hace dos años y medio no lo habría dicho.
Si te animas y quieres saber qué material uso ahora, te lo cuento en mi equipo de buceo.
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